Palito Ortega es un cantante que siempre le puso buena onda y
le cantó al amor con ritmos pegadizos pero sin profundidad en sus letras.
Esos tarareos que perduran en la memoria de quienes lo escucharon
alguna vez, sirven para tenerlo presente a la hora de evocarlo o asociarlo con algún
cantito popular al que se le cambio la letra y se le mantuvo la música, sobre
todo de los estribillos.
“Yo tengo fe” es el título de una de las películas de Palito
del año 1974 que se le agregó una canción con esa frase para promocionar el
film. Muy conocida y por demás escuchada dice algo como:
Claro que la 12 a la hora de elegir un cantito corto pero
retumbante a la hora de mandar al equipo para adelante, se inspiró en ese ritmo
para exigirle a propio hincha que hay que gritar y al equipo que meta porque se
debe ganar.
De la tranquilidad de la melodía original al grito casi de
guerra del jugador N° 12...
Algo similar pero 2 años antes había ocurrido lo mismo con
la película “La sonrisa de mamá”, letra y música para una canción que se
emparentaba directamente con el título del film, palito le ponía la voz a este tema:
En las definiciones de campeonato (y más si son a fin de año
por una cuestión lógica de calendario navideño) cuando nos toca dar la vuelta
(algo que ha ocurrido infinidad de veces en los últimos 25 años) aparece la dedicatoria
para los primos. Algo que se hizo costumbre desde aquel recordadísimo Apertura ’92
cuando se estrenó el hit de los hinchas de Boca.
En fin, Palito Ortega, referente de los sábados a la tarde
igual que riBer en el 2011/12 del canal volver, ha servido de inspiración para
agregar cánticos propios que salen desde la tribuna media del arco de los
milagros.
Fue una verdadera gesta mundial. Por lo que significó (y
significa) y como se dieron las cosas para llegar a esa definición seguida de
la consagración.
Para situarnos en tiempo y espacio primero hay que hacer una
aclaración porque algunos dicen que fue la Intercontinental del ’77 y otros la
del ’78. En verdad pasó que Boca, campeón de la copa Libertadores de 1977, ganó
el derecho a disputar la copa Europeo-Sudamericana con el campeón de la copa de
campeones de la UEFA (hoy Champions League) de esa misma edición al año
siguiente. Por lo que la copa pertenece a la edición 1977 pero se disputó en el
’78.
Otra aclaración es que el campeón europeo era el Liverpool
inglés, pero desistió de jugar la copa. (Eran otras épocas donde no había televisación
y no había tanto negocio como para jugar una copa cruzando el continente). Negado
el Liverpool, quien dijo que sí fue el subcampeón de esa copa, el Borussia
Monchengladbach de Alemania.
Eran partidos ida y vuelta y se había estipulado que primero
se jugara en Argentina y la revancha en Karlsruhe, cuidad de donde eran
oriundos los germanos.
El primer chico en una Bombonera que rebalsaba para sacar
una buena diferencia de cara a lo que sería el durísimo choque de la revancha,
se jugó el 21 de marzo del ’78 en un clima por demás mundialista en este país esperando
la copa del mundo que se disputaría en junio.
Para ese partido, el gran ausente fue el loco Gatti quien no
jugó debido a una lesión y lo reemplazó Osvaldo Santos. El resto del equipo
fue: Pernía, pancho Sa, Mouzo y Bordón; el chino Benítez, Suñé, Zanabria;
Mastrangelo, el cholo Pavón y Salinas.
Poco se conocía del Borussia y mostró un equipo inteligente,
duro y que se plantó de igual a igual. Fue 2 a 2 con un dejo de preocupación al
tener que ir a ganar si o si a Alemania.
Eber Mastrangelo había abierto la cuenta a los 15’ y antes
de la media hora del primer tiempo, la visita había dado vuelta el resultado y
ganaba 2 a 1. Por suerte a los 15’ del complemento el ruso Ribolzi (que entró
para el arranque del ST por Benítez) empató el juego en un resultado que
terminaría siendo el final.
Algo de preocupación pero muchas conclusiones sacadas por el
toto Lorenzo para encarar la revancha en Europa.
El toto, que no se le escapaba ningún detalle, pidió jugar
la revancha cuando los alemanes estuvieran en la pretemporada para agarrarlos
duros y con falta de futbol, por eso se jugó en Willpark el 1 de agosto en
medio de la puesta a punto del rival, teniendo en cuenta que Boca venía con
ritmo de competencia luego de retomar el torneo local después del parate del
mundial.
La revancha en Alemania Boca presentó a Gatti; Pernía,
Tesare, Bordón (Lorenzo necesitaba zagueros rápidos y pateó el tablero con esos
cambios) y el colorado Suárez; Salinas, Suñé, Zanabria, Mastarangelo, poroto
Saldaño y Dario Felman.
Evidentemente la sabiduría del entrenador pudo más y los
cambios le salieron redondísimos porque el partido fue perfecto con un 3 a 0
contundente que se festejó a lo largo y a lo ancho del país .
Ya de entrada a los 2’ ganábamos 1 a 0 con gol de Felman. A los
33’ Mastrángelo marcó el segundo y sin dejarlos reaccionar, a los 35’ del
primer tiempo el loco Carlos Salinas marcó el tercero (arrodillándose adentro
del arco y besando el césped) en un vendaval futbolístico Xeneize.
Define el Eber para el 2 a 0 parcial
Boca campeón del mundo. La hazaña se había conseguido y el
viejo Boca volvía a demostrar que no hay nada imposible más allá de las complicaciones
o las adversidades que pueden parecer en el camino.
Aquella generación dorada con el toto a la cabeza nos dieron
la primera de las 3 intercontinentales que tenemos en las vitrinas. El orgullo
y el agradecimiento será eterno y nunca nos vamos a cansar de repasar los goles
una y otra vez.
En ese ’78 levantamos por primera vez la copa del mundo, de
visitante y a lo Boca….
Arrancó una nueva temporada y Nike aprovecha para sacar una versión
de la camiseta más linda del mundo para seguir facturando con modelos que
inevitablemente se repiten.
Para esta ocasión volvió a estar la publicidad sobre la
franja amarilla y se sigue manteniendo el azul oscuro por sobre otros que han
sabido ser más claros.
El amarillo sí sufrió una variación pues este es más oscuro
a comparación de la última camiseta que mostraba un amarillo más fosforescente.
Esta camiseta es acompañada por pantalón y medias azules sin
ninguna alteración pero también se puede llegar a lucir medias amarillas si la ocasión
lo requiere.
Para diseñar el modelo alternativo, se eligió el color amarillo como único, donde se acompañan vivos y detalles azules como lo son la publicidades y los números.
Camiseta, pantalón y medias amarillas para vestir en determinadas ocasiones (como el día del debut en la Superliga contra Olimpo de local) pero fácilmente combinable con el juego "titular" donde podría llegar a combinarse prendas de ambas equipación.
Fue la gran apuesta del segundo semestre de ese 1978, fue
volver a codearse con la gloria continental con la misma base del equipo que había
levantado la primera copa el año anterior.
De acuerdo al formato de la copa de aquellos años, el campeón
defensor de la última edición, entraba a jugar las semifinales que consistían en
2 triangulares donde ambos ganadores jugarían la gran final.
Boca compartió su llave con Atlético Mineiro y riBer. Debut con
las gallinas de local y empate 0 a 0. Luego fue el turno de ir a Bello Horizonte y traer un triunfazo 2 a 1 que lo posicionó de la mejor manera al
equipo del “Toto” Lorenzo. Ese día el lateral izquierdo Miguel Ángel bordón se convirtió
en héroe y anotó los 2 goles, ambos de tiro libre.
Luego los brasileños visitaron el templo y Boca lo apastó 3
a 1 con un gol en contra de Toninho Cerezo, Eber Mastrangelo y el
loco Salinas. Una nueva final estaba a tan solo un pasito y era la visita al
gallinero.
El 17 de octubre, Boca le tiro la paternidad por el lomo a
los primos y nuevamente anotaron Eber y Salinas para que el 2 a 0 lapidario y a
domicilio se transforme en el pasaporte a la final contra el Deportivo Cali del
Dr. Carlos Bilardo.
La primera final fue en Cali el 23 de noviembre en un clima
por demás hostil de parte de los locales a modo de meter presión y sacar un buen
resultado. Fue inútil porque el empate 0 a 0 para definir en cancha de Boca
dejaba a las claras quien era el favorito en el último choque de la copa.
El 28 de noviembre, en una Bombonera donde hay muy pocos
registros de que haya habido tanta gente como ese día, el equipo del “Toto”
aplastó a los verdes caleños con un 4 a 0 que fue fiesta y carnaval azul y
amarillo en todo el país.
A los 15’ del primer tiempo abrió la cuenta Hugo Perotti
como para quitar la presión e ir manejando el partido con el resultado a favor.
En el complemento, el infalible Mastrángelo a los 16’ puso el 2 a 0 que prácticamente
definía todo. A los 28’ Carlos Salinas desató el carnaval cuando anotó el 3ero
y quedaba la frutilla del postre a 3 minutos de terminar el partido cuando nuevamente
el “mono” Perotti hizo el 4to y último gol para cerrar la estadística y
levantar la segunda copa Libertadores de la historia.
Boca bicampeón de América cerraba un año inolvidable y hasta ese momento quizás el más importante de la historia, con un plantel que quedó inmortalizado en el corazón del hincha y un capitán del barco pillo y estratega como pocos que calzó a la perfección con el ADN Xeneize, el señor con todas letras Juan Carlos Lorenzo, para nosotros el terno y queridísimo “Toto”.
El equipo de la final en La Boca. Arriba: Roberto Mouzo, Rubén Suñé, Mario Zanabria, Vicente Pernía, Hugo Gatti y Miguel Ángel Bordón Abajo: Ernesto Mastrangelo, Jorge Benítez, Carlos Salinas y Hugo Perotti
En resumen Boca jugó 6 partidos, ganando la copa de manera
invicta. Triunfó en 4 y empató 2 partidos. Marcó 11 goles y le convirtieron
solo 2.
El resto del plantel estuvo compuesto por: el “Toti” Veglio,
Carlos Álvarez, Armando Husillos, Carlos “Pantera” Rodríguez, Osvaldo Sánchez,
Carlos Squeo y José María Suárez.
Si hubiera que detenerse en jugadores que han jugado 1
solo partido oficial en la primera división, la lista sería interminable. Si hubiera
que mencionar a algún jugador que haya hecho parte de las inferiores en el club,
luego debutado en primera para tener una trayectoria de nivel europeo y haya
jugado en la selección, ahí tiene más color citar el nombre de Fabricio Coloccini. Llegó al club con edad de 8va procedente de Argentinos en
medio de la revolución que intentó hacer el por entonces presidente Mauricio Macri
con las divisiones inferiores dándole en cargo máximo a Jorge Griffa y diciendo
que 8 de cada 11 jugadores del club iban a ser de las inferiores del club (?)Ya consumado el Apertura de 1998, a principios del ’99 había
3 juveniles que se destacaban del resto con importantes chances de subir a
primera, ellos eran el arquero Wilfredo Caballero, el delantero Christian “Chaco”
Giménez (que ya lo había hecho) y el marcador central elegido en esta ocasión.
Griffa daba su opinión acerca del central que tenía gran futuro en la zaga Xeneize
Para el clausura del ’99 donde Boca repetiría la obtención,
Bianchi decidió subirlo a primera y que empiece a entrenar con el primer equipo
con sus jóvenes 17 años y una cabellera rubia y enrulada la que le dio el apodo
de “palmera”.
Boca salió campeón de aquel clausura 2 fechas antes del
final contra Independiente en la recordada goleada 4 a 0 que nos quitó el invicto
que llegó a 40 partidos consecutivos. La fecha siguiente de local contra Lanús
fue la gran fiesta del Bicampeón y para la última jornada, Bianchi decidió licenciar
a varias de las figuras para ganar tiempo en la pretemporada invernal, dándole así
minutos a jugadores que debutaron o no habían participado antes; casos de Valdés,
Dollberg, Lapaglia o Iván Furios. Aquel sábado 19 de junio del ’99 quedó registrado el debut
oficial de Fabricio Coloccini en la primera de Boca contra Unión en Santa fe al
lado de tipos como Coscar Córdoba, Gustavo Barros Schelotto, Sebastián
Battaglia o el Chipi Barijho. Fue empate 2 a 2. Empezó Boca perdiendo con gol de Cabrol,
empató transitoriamente Barijho, a los 10’ del complemento convirtió de cabeza
en su debut el joven Coloccini para que nuevamente Cabrol anotara para el Tatengue cerrando las cifras del resultado.
Su padre Hugo, recordado ex futbolista de Racing de Cordoba,
San Lorenzo o Argentinos Jrs entre otros, presionó para que su hijo no firmara
contratos con Boca y tuviera el pase en su poder para poder arreglar con algún club
europeo. Efectivamente eso pasó y a principios de 2000, Coloccini hijo, dejaba
Boca con solamente 1 partido oficial para incorporarse en las filas del Milan de Italia. Algunas versiones
afirmaban que la madre estaba enferma y necesitaba tratamientos médicos costosos
por lo que el jugador debía irse a Europa a ganar dinero color verde. Poco tiempo
después la madre del jugador falleció.
Coloccini volvió a Argentina para jugar en San Lorenzo, volvió
a Europa donde anduvo por España, volvió a Milan y posteriormente a Inglaterra
para que hoy lo encuentre este presente con la camiseta de los cuervos.
Fue campeón del mundo sub 20 con la selección en el mundial
que se disputó aquí en 2001 y en la selección mayor jugó la copa América 2004,
la copa Confederaciones 2005 y el mundial de Alemania 2006 entre otros
compromisos internacionales con la albiceleste.
No obstante, la reflexión que hacemos es…Pensar que Fabricio
Coloccini jugó en Boca!
Este equipo pertenece a la reserva del torneo de transición (en la segunda mitad del año) del año 2014. muchos conocidos, algunos de primera, en casa amarilla y de fondo el templo.
Arriba: Ricardo Cabrera, García Basso, Mariano Echeverría, Juan Huichulef, Emanuel tripodi y Andrés Chávez.
Abajo: Iván Colman, Nico Colazzo, Joel Acosta, Franco Cristaldo y Marcelo Melli
Para analizar lo que fue este año en particular, conviene
dividirlo en 3 partes. La primera acerca de los torneos Metropolitano y
Nacional, la segunda sobre la copa Libertadores de América y por ultimo lo que
fue la gesta de la obtención de la copa Intercontinental contra el Borussia en
Alemania.
En esta ocasión analizamos el desempeño en los torneos
locales, donde Boca apuntó a pelear el torneo Metropolitano que se jugaba en
primer término y para el segundo semestre la prioridad fue la copa Libertadores
dejando de lado el Nacional.
A principios del ’78 llegaron como refuerzos el arquero
Santos junto con Carlos Horacio Salinas y el lateral izquierdo Miguel Ángel
Bordón.
Aquel Metro Boca lo peleó mano a mano con Quilmes que lo terminó ganando en
la última fecha y por 1 solo punto de ventaja. Durante el desarrollo del torneo,
todo se centró en el mundial que se jugaba en este país y sin contar en el
plantel argentino a ningún jugador de Boca que era el último campeón de América.
En total fueron 40 partidos (el torneo que empezó a
principios de marzo, terminó a fines de octubre con el parate del mundial en el
medio) y en el clásico jugado en la Bombonera fue triunfo del equipo del “Toto”
Lorenzo 1 a 0 con gol de Armando Husillos.
La campaña de 53 puntos dejó 20 victorias, 13 empates y 7
derrotas con 58 goles a favor y 45 en contra.
Quizás el partido que definió la suerte de Boca fue en la anteúltima
fecha contra Estudiantes de Caseros en el empate 0 a 0, que de haber ganado
hubiera alcanzado la línea de un Quilmes que terminó dando la vuelta olímpica en
Rosario contra Central.
El Nacional se jugó en grupos de 8 equipos y Boca terminó 4to
detrás de Huracán, Unión de Santa fe y Atlético Tucumán. Fueron 14 partidos con
7 triunfos, 1 empate y 6 victorias. Campaña regular a la que se le sumó que
tuvo más goles en contra que a favor. 25 contra 19 convertidos. Claro está que
el gran objetivo fue la copa Libertadores de América que se ganó por 2da vez y
que será detallada más adelante.
El equipo que peleó el Metropolitano. Arriba: Roberto Mouzo, Mario Zanabria, Pancho Sa, Carlos Squeo, Abél Alves, Hugo Gatti y Bordón.
Abajo: Eber Mastrangelo, Jorge Benítez, Carlos Salinas y Carlos Alberto Álvarez
29/007/2017. La primera formación de Boca en esta nueva temporada en el amistoso contra Nacional de Uruguay 1 a 1 (victoria 3 a 1 en los penales). Estadio Antonio Aranda de Cuidad del Este (Paraguay). De fondo la bandera de LA PLATA