Pagina oficial de la peña de Boca juniors en La Plata

Pagina oficial de la peña de Boca juniors en La Plata

martes, 25 de abril de 2017

La peña está presente XLVII

La imagen puede contener: una o varias personas, multitud y exterior
26/3/2017. Estadio Bicentario de San Juan.Fecha 17 del torneo de Primera División. 
San Martín de San Juan 1- Boca Juniors 2

viernes, 21 de abril de 2017

La 12 canta: La parte de adelante

Andrés Calamaro es uno de los más grandes cantautores del rock nacional en toda su historia, ya sea formando parte de bandas como “Los Abuelos de la nada” o “Los Rodríguez” o directamente como solista.
Entre sus miles de temas que tiene cantando solo, aparece en su disco “Honestidad Brutal” del año 1999 el tema “La parte de adelante” y es uno de los hits del disco. La versión original sería esta:


Por letra y su ritmo, este tema es ideal para trasladarlo a la cancha del alambrado para afuera y adaptarlo al cambiarle la letra asociándolo directamente, en este caso con Boca.
La gloriosa N° 12 se encargó de esto y la versión mejorada suena más o menos así:

                                            

Temazo de las 2 formas, aunque hay que marcarle a Calamaro que su versión con las trompetas hubiera quedado muchísimo mejor.

miércoles, 19 de abril de 2017

Hugo Musladini

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Hay afirmaciones o rótulos impuestos que pueden jugar a favor o en contra. Particularmente pasó lo segundo con el juvenil Hugo Daniel Musladini, quien pintaba como crack y terminó sufriendo por el peso de esta camiseta.
Situándonos en tiempo y espacio hay que remontarse a principios de 1987 con la llegada de Cesar Luis Menotti como flamante DT para la segunda ronda de la temporada 1986/87 reemplazando a Mario Zanabria.
Entre las innovaciones de nuevo entrenador, estuvo promover a un juvenil marcador central para que haga dupla central con el “Pipa” Higuain. Ese pibe era Hugo Musladini quien causó una excelente impresión en sus primeras presentaciones entre el torneo de verano y los partidos correspondientes al campeonato local.
A raíz de esto, el técnico no escatimó elogios para con su pollo a quien catalogó como “el pichón de Pasarella” por su firmeza en la marca, su personalidad y la juventud que hacía incipiente su crecimiento sin techo alguno en Boca y pudiera terminar siendo un histórico central del club.
Musladini integró el equipo que salía de memoria y que terminó peleando con grandes chances de ganar el torneo. (Gatti, Abramovich, Higuaín, nuestro homenajeado y Hrabina; Melgar, Fabián Carrizo y Tapia; Graciani, Rinaldi y Comas).

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Luego de ese semestre y la liguilla, los rendimientos de Musladini habían bajado considerablemente y para la temporada 1987/88 alternaba  la titularidad haciendo penales infantiles y sufriendo alguna expulsión tonta. De a poco se fue apagando la vela que lo mantenía prendida desde aquella afirmación de Menotti,  mas el motivo de ser un jugador del club en épocas donde los números se seguían acomodando y cuidando de no gastar mucho.
Como si eso fuera poco, en la temporada 1988/89 se fue a préstamo a San Martín de Tucumán y jugó para el santo el día de la goleada 1-6 en la Bombonera (lo hizo de volante central).
 Volvió a Boca y siguió alternado siendo más suplente que titular. Llegó a marcar su único gol en Boca el día del empate 2 a 2 contra San Lorenzo a fines del ’89 en cancha de Huracán. Su último partido en Boca fue a fines de 1990 en la derrota en Rosario contra Newell´s en Rosario. 
Estuvo en el equipo sensación del Maestro Tabarez en el primer semestre del ’91 pero no tuvo minutos en cancha y luego vino la partida definitiva siendo el nuevo destino Alvarado de Mar del Plata. Sus números en Boca arrojaron 68 partidos oficiales, 3 expulsiones y 1 solo gol.

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Compartiendo figurita con el "mellizo" Morales refuerzo uruguayo que pidió Tabarez), otro que tampoco jugó  por romperse la rodilla en el '91


Pensar que Hugo “Pichón de Passarella” Musladini jugó en Boca!!!

jueves, 13 de abril de 2017

El gol del campeonato: Intercontinental 1978

En su momento fue el partido más importante del club y seguramente debe estar entre los 3 más importantes de toda la historia. Final de la copa Europea – Sudamericana perteneciente a la edición de 1977 y jugada al año siguiente. Boca campeón de América frente al Borussia Monchengladbach, subcampeón de Europa que jugó porque Liverpool no quiso hacerlo.
La ida en Buenos Aires en marzo fue empate 2 a 2 con un resultado preocupante pensando que se tenía que definir todo de visitante, pero el equipo del “Toto” Lorenzo sacó más chapa de campeón que nunca y con una histórica goleada 3 a 0 se quedó con el trofeo más importante a nivel de clubes que existía en ese momento.
Boca, un 1ero de agosto del ’78 se coronaba campeón del mundo para la felicidad, la locura y la algarabía de un país que festejaba a la distancia los goles de Darío Félman a los 2’ de partido, del “Eber” Mastarngelo a los 33’ y Carlos Salinas a los 35’ para golear en ese primer tiempo y dejar helados a los alemanes que tuvieron que conformarse con la muestras de un fútbol excelente que le propinó Boca a dominio.
Por suerte hace pocos días apareció un video en colores con los 3 goles de ese partido y lo podemos compartir para todos los hinchas de Boca. A sentirse orgullosos de aquel equipo, de esos nombres que escribieron la historia grande de Boca y que no solo representaron a un club, representaron a un país que festejaba la copa Intercontinental.

BOCA para todo el mundo señores!!!

lunes, 10 de abril de 2017

La peña está presente XLVI

   La imagen puede contener: exterior

11/3/2017. Primer partido oficial de 2017 por el torneo local. Estadio Florencio Solá. 
Banfield 0- Boca Juniors 2

miércoles, 5 de abril de 2017

BOCA de 1975

Sin dudas que 1975 fue un negativo para Boca. Con la necesidad de ganar un título que no se daba desde hacía 5 años y con un protagonismo que faltaba consumarlo con una vuelta olímpica, Boca arrancó peleando como siempre el torneo con Rogelio Domínguez como DT y varios refuerzos sin demasiado nombre (antes y después del paso por el club). El más destacado fue el mendocino Darío Félman.
Encima las gallinas lograron cortar los 18 años de arrugues, así que el resultado fue por demás negativo, que entre otras cosas tuvo como el alejamiento del técnico después de algunos años sin poder conseguir una estrella.
El Metropolitano fue de 38 fechas, Boca lo peleó, estuvo cerca de la punta pero de nuevo no le alcanzo, pese a haber marcado 80 goles en todo el campeonato y ser nuevamente la mejor delantera del certamen.
Llegando al final del torneo, Boca logró ganar el clásico en el gallinero 1 a 0 con gol de tiro libre de Osvaldo “Patota” Potente y ponerle más suspenso a la definición de la competencia. Los números finales arrojaron 22 partidos ganados, 6 empates y 10 derrotas, duplicando la diferencia de gol, pues se recibieron 40 en contra.
Para el Nacional hubo cambio de arquero. Llegó Biassuto y se fue Rubén Omar Sánchez. Junto con la partida del arquero, también dejaron el club Roberto Rogel y el “Picky” Enzo Ferrero.
Ese Nacional dejó a Boca en la 4ta ubicación del grupo B debajo de Atlético de Tucumán, San Lorenzo y argentinos para no clasificar a las finales, y asi se terminaba una etapa donde en ese campeonato después de 16 partidos, se ganaron 8 y se perdió la misma cantidad con 39 goles a favor y 31 en contra.
Parejito, irregular y pese a las muestras  de buen fútbol y varias goleadas, se dejaba atrás la era de Rogelio Domínguez para que llegara al año siguiente Juan Carlos Lorenzo y se escriban algunas de las mejores páginas de la historia futbolística del club.

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 Boca de 1975. Arriba: Roberto Mouzo, Osvaldo "Patota" Potente, Vicente Pernía, Marcelo Trobbiani, Carlos Biasutto y Alberto Cesar Tarantini.
Abajo: Darío Felman, Carlos García Cambón, Hugo Paulino Sánchez, Miguel Ángel Nicolau y Miguel Sánchez. 

lunes, 3 de abril de 2017

Felices 112 Boca Juniors

Hoy es un día muy especial para el mundo Xeneize, porque un día como hoy hace exactamente 112 años se fundaba lo que sería el glorioso Club Atlético Boca Juniors que se iría convirtiendo de a poco en el más grande del país y del continente.
¿Qué decir que se no se haya dicho antes? Solamente el agradecimiento eterno para Baglietto, los hermanos Farenga y toda esa barra de pibes que se juntaron el 3 de abril de 1905 en el famoso banco de la plaza Solís y ahí surgió la idea de armar un club de fútbol.

Después vinieron las reuniones en casas particulares, el barco sueco que inspiro para elegir los colores y el primer equipo integrado por aquellos pibes que también fueron la primera comisión.


Tanta grandeza y tantas hazañas vinieron después que si se las enumera seguro nos olvidamos de alguna. Por eso compartimos este video oficial del club que sintetiza estos 112 años de grandeza y nos enorgullece, porque el hincha de Boca no necesita explicación alguna sobre lo que es Boca, primero porque lo tiene bien arraigado dentro el corazón y segundo porque no se explica con palabras.
Feliz cumpleaños glorioso Boca Juniors, por muchísimos años mas de éxitos, festejos y una hinchada incondicional que siempre está presente!!! 

martes, 28 de marzo de 2017

Sergio Berti

Jugar para un equipo, cruzarse de vereda y ponerse la camiseta del eterno rival es como un subibaja donde se pasa del amor al odio dependiendo de qué lado de vereda se encuentre. Eso genera un plus especial para el hincha que lo recibe “al ex” y si se tienen buenos rendimientos y se integran equipos que logran ganar títulos marcan un perfil determinado para bien o para mal.

                  

Eso es lo que le pasa al hincha de Boca con Sergio “Bruja” Berti. Un pibe que debutó en Boca y con poca o casi nada de continuidad decidió ponerse la camiseta de las gallinas.
Eso es pecado mortal para el hincha de Boca que lo toma como una total falta de respeto e ingratitud sin importar que sea la profesión del jugador, que el tipo es profesional, que se debe al club que le paga el sueldo y bla bla bla. En Boca eso no se hace. Se lo hace saber cuando se llega al club y si el jugador peca queda marcado de por vida.
Encima a principios de los ’90 a las gallinas les salía todo bien (salvo en los clásicos) y de este lado de la vereda del Riachuelo las épocas eran de vacas muy flacas.
Resumiendo, por aquellos años de principios de la década del ’90, la “bruja” Berti era apuntado por el hincha de Boca en los clásicos que eran batallas (y que afortunadamente tenía a Boca victorioso) y había una especie de odio por el desagradecimiento del jugador en cuestión.
Sergio Berti jugó solamente 9 partidos ofíciales con la camiseta de Boca (por la temporada 1989/90, la liguilla de esa edición y la Supercopa que se ganó con el “Cai” Aimar como DT). Ojo que 2 de esos 9 partidos fueron las 2 finales contra el rojo y tranquilamente de seguir pateando penales la histórica noche de Avellaneda, Berti pudo haber decidido la suerte de Boca en un título que fue por demás festejado. (Reemplazó a Perazzo a 15 minutos del final).
El primer semestre de 1990 Aimar lo borró y el tipo a mediados de ese año no tuvo mejor idea que mudarse a Núñez dejando en La Boca casi una decena de partidos y un solo gol (a Gimnasia a fines del ’89 por la temporada 1989/90 en la derrota 2 – 3 de local) Claro que no era muy reconocido por el hincha, pero a partir de ahí se lo apuntó directamente junto con otros personajes nefastos de la Banda. (Ramón y Hernán Díaz, Astrada o el “Pipa” Higuaín padre que ya había hecho lo mismo que Berti).
Pero como existe una justicia divina, el destino quiso que una tarde primaveral de 1994, los 4tos de final de aquella edición de la Supercopa lo definieran Boca y riBer. La ida en el gallinero fue 0 a 0. En La Boca empate 1 a 1 con gol de “Trapito”Carranza y a definir por penales.
Convertían todos y en el 4to penal de las gallinas va nuestro homenajeado que con tiro a media altura de zurda, cruzo el remate que adivinó el Mono Navarro Montoya y nos pusimos match point.
Luego gamboa (ex riBer que justo había pasado a Boca) ejecutó al Mono Burgos y Boca elimina nuevamente a riBer por culpa del penal errado de Sergio Ángel Berti.
Evidentemente los fantasmas de "Pedrín, el fainero" rondaban por el arco del Riachuelo y Berti tuvo que pagar la traición cometida 4 años antes.
Para las gallinas es ídolo, para nosotros hoy es un simple futbolista que decidió cruzarse de vereda, pero por aquellos años era un reverendo hijo de $%#*/ y la pu#(/$ “-*.

Pensar que la Bruja Berti jugó en Boca!!!


viernes, 24 de marzo de 2017

El amor es mas fuerte

Aprovechando el feriado de este viernes, decidimos dedicarnos un poco a la lectura y encontramos un texto por demás descriptivo de una época dura y particular para Boca.

 1984, la crisis institucional que casi hace desaparecer al club y la llegada de Antonio Alegre para administrar de la mejor manera los destinos políticos y financieros de Boca para de apoco volver a ser lo que fuimos y lo que somos, el club más grande e importante de este país.
Esa época que para muchos de los fueron testigos los ha marcado profundamente, la describe excelentemente el escritor Alberto Moreno, bostero y muy capaz para wncontrar las palabras justas del sentimiento del hincha, algo difícil de explicar pero que Moreno lo hace con una capacidad superlativa.

En fin, la crisis, la llegada de Alegre y el sol que volvió a salir en La Boca después de tanta tormenta dirigencial. Lean,  sitúense en tiempo y espacio y recuerden, lo de aquella vez y lo que somos…


"El amor es más fuerte"
El 8 de julio de 1984, Boca recibía a Atlanta en el Templo, por la fecha 15 del Metropolitano. El viernes 6, fogoneado por Guillermo Coppola (personaje que a muchos boquenses les cae simpático, quién sabe por qué) quien era el representante de la mayor parte de los jugadores xeneizes, el plantel se declaró en huelga por incumplimiento de pagos y primas, y desacuerdos en los premios de la gira que Boca realizaría en agosto. En consecuencia, el Xeneize tuvo que presentar a la cuarta división, dirigida por Ernesto Grillo. Así vieron su inesperado debut en Primera valores como el Flaco Fornés, el Tuta Torres y Pimpinela Tessone. La derrota 1-2 ante Atlanta con gol de Alfredito Graciani –pero para Atlanta- al minuto, no pasaría de lo anecdótico: no fue la primera ni la última vez que un equipo presenta pibes para cubrir el faltazo de los de Primera, y de hecho bastante buen papel hicieron. El tema fue otro.
Ante la similitud de los colores de ambos elencos y a instancias de la televisión, el juez pidió que Boca utilizara casaca alternativa. El primer reflejo de la situación del club es que simplemente carecíamos de esta camiseta. La utilería dijo "lo atamo con alambre" y peló un juego de remeras blancas de entrenamiento. A falta de números había buena voluntad, así que usando un marcador negro, apareció la numeración. La entrega de los pibes no puede ponerse en duda: quedó tan claro que transpiraban la camiseta, que a minutos de empezado el partido, los números empezaron a deformarse a puro chivo. Esa jornada triste fue el más fiel reflejo del peor año en la historia de Boca. Fue el año en que, de la mano de un desmanejo institucional sin precedentes, Boca estuvo a punto de desaparecer.
En diciembre de 1983, tras ganar una apretadísima elección ante la fórmula Magdalena-Abbatangelo, asumía el nuevo presidente del club, Domingo Corigliano, con promesas de llegar a los 50.000 socios y también de gloria deportiva. No te invitaba a renovar el pasaporte, pero casi. La realidad demostró estar más lejos de esas promesas que un viaje a Japón ida y vuelta…
El club en 1984 fue el caos más absoluto, con peleas constantes entre los dirigentes; entre los jugadores; y entre los dirigentes y jugadores. En lo deportivo, Boca terminó 16° sobre 19 equipos en el Metro, y eliminado en primera rueda en el Nacional en apenas 6 partidos. Las frecuentes huelgas de los jugadores hicieron que muchas veces hubiera que apelar a la cuarta y la quinta. Los conflictos internos entre los players derivaron en un enfrentamiento con el Loco Gatti, y también en la partida por la puerta de atrás de un prócer como Roberto Mouzo. Guillote gestó el quilombo interno que llevó a Gareca y Ruggeri a moder rabiosamente la mano que les dio de comer. Por el banco desfilaron el Zurdo López, Dino Sani (ex jugador del club, brasileño él, Passucci contaba que les daba las charlas en portugués, pero reclamaba su sueldo en perfecto castellano), Ernesto Grillo, y Marito Zanabria. Durante la gira de agosto, se sufrió la peor goleada de la historia Xeneize ante el Barcelona. Se cayó varias veces por goleada en los torneos locales, una de ellas ante riBer… Básicamente un desastre futbolístico de esos que llevarían a los nebosteros a no pisar más la cancha y quedarse en sus casas viendo fútbol europeo.
Pero claro, lo que pasaba con la pelotita era consecuencia directa del desmadre institucional. Algo que frecuentemente se les escapa a muchos hinchas, a los que sólo les interesa el éxito deportivo y les alcanza un título para reelegir al que sea, como si Boca fuese un bingo… 
La situación económica era terrorífica, con pedidos de quiebra para el club y de remate para el Templo, los empleados del club en huelga, dieciséis profesionales del plantel –un equipo entero con banco de suplentes incluido- declarándose en libertad de acción... Los vestuarios no tenían agua caliente, la pileta estaba clausurada, los pibes de inferiores no tenían micros para ir de visitante y viajaban en colectivos fletados por los padres; ni siquiera había ropa para todos: el titular jugaba y cuando salía le daba a su reemplazante su camiseta toda transpirada. La Ciudad Deportiva estaba en ruinas y en la Candela se afanaron hasta lo que no había. La sede del club y La Bombonera fueron clausuradas –el Templo tenía riesgos concretos de derrumbe- y Boca debió jugar de local en Vélez, Huracán, Gimnasia (?), riBer (???) y Sarmiento de Junín (?????). Cuando se reabrió La Bombonera, solo podía utilizarse parcialmente por problemas estructurales. Las constantes licencias de Corigliano – que cuando había que decidir algo crucial para el club, escondía la cabeza como el avestruz- hicieron que Boca tuviera tres presidentes: el mencionado, más Cándido Vidales y Horacio Blanco, para terminar finalmente en manos del interventor del gobierno nacional Horacio Polak, hincha de Racing. Sumale la barra brava fuera de control y tenés cartón lleno para un club al borde del abismo.
Lo que nunca estuvo, a pesar de lo que les gusta sostener a varias gallinas mal informadas, fue en riesgo de descenso, ya que había hecho una gran campaña en 1983 y contaba con un buen promedio. Pero sí estuvo en riesgo de algo todavía peor: Boca casi desaparece, casi deja de existir. Era la tormenta perfecta, como en la película. Y para que el barco no se fuese a pique, así como estaba, con agujeros por todos lados y el agua entrando sin parar, hacía falta un capitán de aquellos. Porque una cosa es administrar en la abundancia, pero te la regalo cuando tenés hasta el sillón presidencial embargado… literalmente. ¿Pero quién se iba a animar a agarrar ese fiero a 1000 °C? Ese hombre, el que estuvo ahí para dejar la vida en la cancha a puro amor por la camiseta, se llamó Antonio Alegre y llegó a la presidencia en 1985.
Don Antonio, nacido en Chacabuco, radical, empresario, pero por sobre todas las cosas bostero químicamente puro, entró activamente en la vida del club en 1980. Arrancó haciendo algo que no dejaría de hacer en ningún momento: poner plata de su bolsillo, generosamente y sin hacer ruido. Sería Polak quien, ante la solicitud de dirigentes y notables xeneizes, lo pondría en funciones, como la persona más idónea para afrontar el momento. Y aunque Don Antonio sabía que la parada era durísima, se metió en la silla eléctrica sin dudar. Por y para Boca. Es que el amor es más fuerte.
Boca tenía 151 juicios con sentencia, más quince pedidos de quiebra. Estaban embargados hasta los escritorios y los trofeos. No existía la institución como tal, no teníamos plantel. El único jugador que nos pertenecía era Gatti. No había nada de nada", recordó alguna vez Don Antonio, rememorando el panorama con el que se encontró cuando asumió la presidencia, el 4 enero de 1985. Ya nomás sentarse en el sillón, a todos los problemas que tenía que afrontar se le sumó el de Gareca y Ruggeri (perdón por decir malas palabras estando en el aire).
El 26 de diciembre del ’84, Polak mandó un telegrama a 18 jugadores para renovarles el contrato. Entre ellos estaban incluidos los dos mencionados, que fueron los únicos que decidieron no aceptar el ofrecimiento, especulando con quedar libres por el 20 por ciento. Cosa que consiguieron, a pesar de los infructuosos intentos de don Antonio por convencerlos. No solo el 6 de enero consiguieron la libertad de acción en Futbolistas Argentinos Agremiados, sino que hicieron cartón lleno partiendo a riBer. Dos personajes queribles, que demostraron su amor a Boca no solo sacando el hombro en el momento más difícil, no solo traicionando al club, sino plantándole una bombita en el escritorio a Don Antonio a los dos días de empezar su mandato. Pero Alegre demostró lo grande que era incluso en esa, cuando consiguió por parte de riBer una compensación de 100.000 dólares y los pases de dos que resultaron cracks: el Chino Tapia y el Vasco Olarticoechea.
Ya de movida, Don Antonio pondría 1.2 palos rúcula de su bolsillo para levantar los embargos, pedidos de quiebra, suspensión del estadio, sueldos a jugadores, empleados... Paso a paso, en un esfuerzo titánico y con la colaboración del vice Carlos Heller y de muchísimos dirigentes cuya motivación era exclusivamente el amor a Boca, el club empezó a ponerse de pie otra vez. La Candela dejó de ser un aguantadero y se pareció otra vez a esa que había albergado a monstruos como Rojitas, Patota Potente, Mouzo, el Chapa, Diego… El Templo pudo volver a abrir sus puertas y el pueblo xeneize a llenar sus tribunas sin temor a que se derrumbase. Los juveniles jugaban en primera si eran buenos y no para tapar los huecos que dejaban los profesionales en huelga. Incluso, llevó su tiempo, pero Boca pasó de jugar en una Bombonera en la que casi había que adivinar quién tenía la pelota, a tener una de las mejores iluminaciones de la Argentina. Se volvió a pintar la cancha, se arreglaron las butacas, se puso el césped a tono otra vez con lo que debía ser, los jugadores pudieron volver a bañarse con agua caliente... Un sinnúmero de cosas que no deben caer en el olvido, al contrario, deben ser recordadas para dimensionar hasta qué punto Boca había tocado fondo y así comprender la importancia de la gestión de don Antonio. Se le plantó a la barra también, a costas de insultos vergonzosos en los que justamente ellos lo acusaran de ladrón justamente a él. A costas de que le partieran la cabeza de un piedrazo a la hija de Carlos Heller. Pero no arrugó.
Claro, algunos hinchas de Boca que viven dentro de un tupper, le cuestionan la faz deportiva, la falta de títulos. Es el problema de la gente incapaz de contextualizar. Cuando don Antonio tomó el club lo que había que pensar era en no desaparecer, en tener 11 profesionales para presentar los domingos, en no tener que mirar de reojo del promedio que había quedado comprometidísimo en 1984… Olvidate de títulos y copas. La Copa Intergaláctica era volver a ser Boca. En ese marco, la reconstrucción deportiva se dio de a poco cuando se fueron sumando grandes jugadores y se volvieron a pelear títulos recién en 1987. La Supercopa del ’89 y la Recopa ganada el año siguiente fueron festejadas con locura. Solo faltaba cortar la sequía local, y también se logró de la mano del Maestro Tabárez. Encima se le pasá a gnar a riBer hasta jugando a las bolitas, paternidad que se vio seriamente amenazada a mediados de los ’80. ¿Los títulos logrados en diez años fueron pocos? Si en diciembre de 1984 te decían que Boca iba a pasar de la casi desaparición a ganar 5 títulos en diez años, hubieses firmado con los ojos cerrados. ¿Y los planteles? Boca pasó de 16 profesionales declarándose en libertad de acción, de pibes de las inferiores jugando con los números pintados en marcador, a tener figuras como como Graciani, Tapia, Comas, Marangoni, Giunta, Latorre, Batistuta, Simón, Navarro Montoya, el Beto Márcico, el Manteca Martínez, el querido Roberto Cabañas, Caniggia, Maradona… ¿Enumero muchos? Y me quedo corto. Esas figuras de categoría mundial se pudieron poner la camiseta de Boca, gracias a una gestión ordenada que a puro esfuerzo saneó el club y lo volvió a hacer protagonista. ¿En 1995 ganó Macri y ganó 18 títulos en 10 años? Cierto. El detalle que no puede quedar afuera de la ecuación es que sin don Antonio Alegre, Macri no hubiese ganado ningún título. 
Es más, ni siquiera hubiese sido presidente. Simplemente porque Boca hubiese dejado de existir.

martes, 21 de marzo de 2017

A 40 años de un clásico bisagra para ganar la primera copa

Este año se están cumpliendo 40 años de la obtención de la primera de las copas Libertadores de América obtenidas por Boca. Una copa difícil, con 3 finales y un desempate en el mítico estadio Centenario contra quien era el campeón defensor de la edición anterior (Cruzeiro) y un camino también difícil con 2 clásicos contra las gallinas en la fase de grupos con un triunfo y un empate en esas 2 batallas clásicas llevadas al plano internacional.


Puntualmente Boca debutó el 9 de marzo en la Bombonera contra el riBer de laBruna con triunfo 1 a 0 con gol de penal de Roberto Mouzo a 2 minutos del final.
Nosotros en nuestro amplio archivo tenemos la edición 2997 de “El Gráfico” con la cobertura de aquel partido y por supuesto la compartimos con algunas de las mejores fotos de lo que había dejado el debut del grupo 1.

Como se ve en la primera foto, Armando salió a declarar con el pecho inflado y eufórico con el triunfo bien a lo Boca. Sufriendo y haciendo un gol como sea para ganar el clásico y que del otro lado se vayan bastante calentitos. (También aparece el loco Gatti post partido y en paños menores)


Claro que en el vestuario perdedor se recurrió al libreto permanente de echarle las culpas a factores externos. En este caso le apuntaron al árbitro Luis Pestarino por cobrarle un penal a Boca a los 88 minutos. Históricamente las lágrimas y el llanto desde el lugar de víctimas invadieron a esa institución que por entonces no conocía de descensos…pero ya habrían de llegar esas épocas en décadas futuras.

Históricamente El Gráfico hacía una secuencia de una jugada puntual como lo fue este penal que con varias fotos secuenciales mostraban como pateó el gran defensor Boquense que con el tiempo se convirtió en el jugador con más presencias en la historia de club.


Por último dejamos la síntesis de lo que fue ese partido. Formaciones, incidencias y como seguiría esa copa…Para Boca hasta la final y levantando el máximo trofeo continental, por primera vez, con el “Toto” Lorenzo como DT y con las gallinas que fueron dejadas en el camino por aquel equipo avasallador y multicampeón de fines de los ’70.


1977-217 "40° aniversario de la obtención de la primera copa Libertadores de América"